Poemas de amor recitados. Amor y poesía: +34 666 93 18 29 locutor@locutortv.es

Poemas de amor de la Generación del 27. Poesías de la Generación del 27. Poemas de la Generación del 27: Amorypoesia

Poemas recitados de la Generación del 27. Poesías de amor de la Generación del 27. Poemas y poetas de la Generación del 27

Poemas de amor de la generación del 27. Poemas de la generación del 27. Poemas con voz de la Generación del 27. Poesias de amor de la Generación del 27.  Le ponemos nuestra voz a los poetas de la generación del 27 para que disfrutes de la poesía de amor y de sus mejores poemas. Los mejores poemas de amor de una generación de poetas de aquella generación del pasado siglo que nos enseñó a amar la poesía.  Poetas españoles de la Generación del 27 para que escuches sus mejores poemas.

Poemas de amor de la Generación del 27

Selección de poesía de la Generación del 27. Poemas de amor recitados de la Generación del 27. Poesía de amor de la Generación del 27

Poemas de amor de Miguel Hernández. Carta, un poema de amor recitado

Poema de amor «El desvelado» de Juan Ramón Jiménez

Elegía, poema de Rafael Alberti. Poesía nostálgica de Rafael Alberti, poeta andaluz.

Poemas recitados de la Generación del 27

juan ramon jimenez

Los amantes enterrados, poema de Vicente Aleixandre

Aún tengo
aquí mis labios sobre los tuyos. Muerta,
acabada, ¡acábate!
¡Oh libertad! Aquí oscuramente apretados,
bajo la tierra, revueltos con las densas raíces,
vivimos, sobrevivimos, muertos, ahogados, nunca libres.
Siempre atados de amor, sin amor, muertos,
respirando ese barro cansado, ciegos, torpes,
prolongamos nuestra existencia, hechos ya tierra extinta,
confusa tierra pesada, mientras arriba libres
cantan su matinal libertad vivas hojas,
transcurridoras nubes
y un viento claro que otros labios besa
de los desnudos, puros, exentos amadores.
  

Vicente Aleixandre

Los amantes enterrados, Vicente Aleixandre
poemas de amor recitados

El alma, poema de Pedro Salinas

 

El alma tenías
tan clara y abierta,
que yo nunca pude
entrarme en tu alma.
Busqué los atajos
angostos, los pasos
altos y difíciles…
A tu alma se iba
por caminos anchos.
Preparé alta escala
—soñaba altos muros
guardándote el alma—
pero el alma tuya
estaba sin guarda
de tapial ni cerca.
Te busqué la puerta
estrecha del alma,
pero no tenía,
de franca que era,
entradas tu alma.
¿En dónde empezaba?
¿Acababa, en dónde?
Me quedé por siempre
sentado en las vagas
lindes de tu alma.

Poema romántico de Pedro Salinas

 

 

El alma, poema de Pedro Salinas
poemas de amor

Nacimiento del amor, Vicente Aleixandre

 

¿Cómo nació el amor? Fue ya en otoño.
Maduro el mundo,
no te aguardaba ya. Llegaste alegre,
ligeramente rubia, resbalando en lo blando
del tiempo. Y te miré. ¡Qué hermosa
me pareciste aún, sonriente, vívida,
frente a la luna aún niña, prematura en la tarde,
sin luz, graciosa en aires dorados; como tú,
que llegabas sobre el azul, sin beso,
pero con dientes claros, con impaciente amor!

Te miré. La tristeza
se encogía a lo lejos, llena de paños largos,
como un poniente graso que sus ondas retira.
Casi una lluvia fina —¡el cielo azul!— mojaba
tu frente nueva. ¡Amante, amante era el destino
de la luz! Tan dorada te miré que los soles
apenas se atrevían a insistir, a encenderse
por ti, de ti, a darte siempre
su pasión luminosa, ronda tierna
de soles que giraban en torno a ti, astro dulce,
en torno a un cuerpo casi transparente, gozoso,
que empapa luces húmedas, finales, de la tarde
y vierte, todavía matinal, sus auroras.

Eras tú, amor, destino, final amor luciente,
nacimiento penúltimo hacia la muerte acaso.
Pero no. Tú asomaste. ¿Eras ave, eras cuerpo,
alma solo? Ah, tu carne traslúcida
besaba como dos alas tibias,
como el aire que mueve un pecho respirando,
y sentí tus palabras, tu perfume,
y en el alma profunda, clarividente
diste fondo. Calado de ti hasta el tuétano de la luz,
sentí tristeza, tristeza del amor: amor es triste.
En mi alma nacía el día. Brillando
estaba de ti; tu alma en mí estaba.
Sentí dentro, en mi boca, el sabor a la aurora.
Mis ojos dieron su dorada verdad. sentí a los pájaros
en mi frente piar, ensordeciendo
mi corazón. Miré por dentro
los ramos, las cañadas luminosas, las alas variantes,
y un vuelo de plumajes de color, de encendidos
presentes me embriagó, mientras todo mi ser a un mediodía,
raudo, loco, creciente se incendiaba
y mi sangre ruidosa se despeñaba en gozos
de amor, de luz, de plenitud, de espuma.

Vicente Aleixandre, poesía romántica.

 

Nacimiento del amor, poema de Vicente Aleixandre

Poesías famosas de la Generación del 27

poema de Antonio Machado

Las tres hermanas, poema de Gerardo Diego

 

Estabais las tres hermanas,
las tres de todos los cuentos,
las tres en el mirador
tejiendo encajes y sueños.

Y yo pasé por la calle
y miré… Mis pasos secos
resonaron olvidados
en el vesperal silencio.

La mayor miró curiosa,
y la mediana riendo
me miró y te dijo algo…
Tú bordabas en silencio,

como si no te importase,
como si te diese miedo.
Y después te levantaste
y me dijiste un secreto

en una larga mirada,
larga, larga… Los reflejos
en las vidrieras borrosas
desdibujaban tu esbelto

perfil. Era tu figura
la flor de un nimbo de ensueño.
… Tres erais, tres, las hermanas
como en los libros de cuento.

Poesía romántica de Gerardo Diego

Las tres hermanas. Poema de Gerardo Diego
poemas de amor

Romance de la luna, de Federico García Lorca

La luna vino a la fragua
con su polisón de nardos.
El niño la mira mira.
El niño la está mirando.

En el aire conmovido
mueve la luna sus brazos
y enseña, lúbrica y pura,
sus senos de duro estaño.

Huye luna, luna, luna.
Si vinieran los gitanos,
harían con tu corazón
collares y anillos blancos.

Niño déjame que baile.
Cuando vengan los gitanos,
te encontrarán sobre el yunque
con los ojillos cerrados.

Huye luna, luna, luna,
que ya siento sus caballos.
Niño déjame, no pises,
mi blancor almidonado.

El jinete se acercaba
tocando el tambor del llano.
Dentro de la fragua el niño,
tiene los ojos cerrados.

Por el olivar venían,
bronce y sueño, los gitanos.
Las cabezas levantadas
y los ojos entornados.

¡Cómo canta la zumaya,
ay como canta en el árbol!
Por el cielo va la luna
con el niño de la mano.

Dentro de la fragua lloran,
dando gritos, los gitanos.
El aire la vela, vela.
el aire la está velando.

Federico García Lorca

Romance de la luna, luna de Federico García Lorca
poema Pedro Salinas

Te quiero poema de Manuel Altolaguirre

Un lago en una isla
eso es tu amor por mí,
y mi amor te rodea
como un inmenso mar
de silencios azules;
pero tienen también
tus grandezas ocultas.
Soy un niño de sal
sobre tu falda;
me sostienen tus prados
submarinos,
eres frondosa cumbre,
eminencia visible
de tu tierra profunda.
Me enriquecen los ríos,
y tu amor, ese lago
corazón de la isla,
es la fuente de todas
las líquidas comarcas.
Te haces querer. Te quiero.
Mira mis blancas olas.

Manuel Altolaguirre

Te quiero, poema de Manuel Altolaguirre

Los mejores poemas de la Generación del 27

poema romantico

El hombre nuevo, poema de Rafael Alberti

 

Creemos el hombre nuevo
cantando.
El hombre nuevo de España,
cantando.

El hombre nuevo del mundo,
cantando.

Canto esta noche de estrellas
en que estoy solo, desterrado.

Pero en la tierra no hay nadie
que esté solo si está cantando.

Al árbol lo acompañan las hojas,
y si está seco ya no es árbol.

Al pájaro, el viento, las nubes,
y si está mudo ya no es pájaro.

Al mar lo acompañan las olas
y su canto alegre los barcos.

Al fuego, la llama, las chispas
y hasta las sombras cuando es alto.

Nada hay solitario en la tierra.
Creemos el hombre nuevo cantando.

Creemos el hombre nuevo, Rafael Alberti
vino primero pura

El día bello, un poema de Juan Ramón Jiménez

Y en todo desnuda tú.
He visto la aurora rosa
y la mañana celeste,
he visto la tarde verde
y he visto la noche azul.
Y en todo desnuda tú.
Desnuda en la noche azul,
desnuda en la tarde verde
y en la mañana celeste,
desnuda en la aurora rosa.
Y en todo desnuda tú.

Poesía de amor de Juan Ramón Jiménez

El día bello, poema de Juan Ramón Jiménez
poema de amor con voz Federico García Lorca

Te quiero, poema de Luis Cernuda

 

Te quiero

Te lo he dicho con el viento,
jugueteando como animalillo en la arena
o iracundo como órgano impetuoso;

Te lo he dicho con el sol,
que dora desnudos cuerpos juveniles
y sonríe en todas las cosas inocentes;

Te lo he dicho con las nubes,
frentes melancólicas que sostienen el cielo,
tristezas fugitivas;

Te lo he dicho con las plantas,
leves criaturas transparentes
que se cubren de rubor repentino;

Te lo he dicho con el agua,
vida luminosa que vela un fondo de sombra;
te lo he dicho con el miedo,
te lo he dicho con la alegría,
con el hastío, con las terribles palabras.

Pero así no me basta:
más allá de la vida,
quiero decírtelo con la muerte;
más allá del amor,
quiero decírtelo con el olvido.

Luis Cernuda

Te quiero, poema de Luis Cernuda

Poetas de la Generación del 27

juan ramon jimenez

El desvelado, poema de Juan Ramón Jiménez

¡Mis ojos abiertos!

¡Llevadme a la mar,

a ver si me duermo!

 

Mientras estén lejos,

no se han de cerrar

mis ojos abiertos.

 

Llorarán recuerdos,

hasta hacer un mar

de llanto y deseo.

 

Un mar sin consuelo,

que me ha de llevar

al desvelo eterno.

 

No imitan los besos,

ni el dulce cantar,

la ola y el viento.

 

¡La ola y el viento!

¡Llevadme a la mar,

a ver si me duermo!

 

Poema de amor de Juan Ramón Jiménez

El desvelado, poema de Juan Ramón Jiménez
poema de amor

Besarse, poema de Miguel Hernández

Besarse, mujer,
al sol, es besarnos
en toda la vida.
Asciende los labios,
eléctricamente
vibrantes de rayos,
con todo el furor
de un sol entre cuatro.

Besarse a la luna,
mujer, es besarnos
en toda la muerte:
descienden los labios,
con toda la luna
pidiendo su ocaso,
del labio de arriba,
del labio de abajo,
gastada y helada
y en cuatro pedazos..


 

Besarse, poema de Miguel Hernández

 

Besarse, poema de Miguel Hernández
poemas de amor

Nacimiento del amor, Vicente Aleixandre

 

¿Cómo nació el amor? Fue ya en otoño.
Maduro el mundo,
no te aguardaba ya. Llegaste alegre,
ligeramente rubia, resbalando en lo blando
del tiempo. Y te miré. ¡Qué hermosa
me pareciste aún, sonriente, vívida,
frente a la luna aún niña, prematura en la tarde,
sin luz, graciosa en aires dorados; como tú,
que llegabas sobre el azul, sin beso,
pero con dientes claros, con impaciente amor!

Te miré. La tristeza
se encogía a lo lejos, llena de paños largos,
como un poniente graso que sus ondas retira.
Casi una lluvia fina —¡el cielo azul!— mojaba
tu frente nueva. ¡Amante, amante era el destino
de la luz! Tan dorada te miré que los soles
apenas se atrevían a insistir, a encenderse
por ti, de ti, a darte siempre
su pasión luminosa, ronda tierna
de soles que giraban en torno a ti, astro dulce,
en torno a un cuerpo casi transparente, gozoso,
que empapa luces húmedas, finales, de la tarde
y vierte, todavía matinal, sus auroras.

Eras tú, amor, destino, final amor luciente,
nacimiento penúltimo hacia la muerte acaso.
Pero no. Tú asomaste. ¿Eras ave, eras cuerpo,
alma solo? Ah, tu carne traslúcida
besaba como dos alas tibias,
como el aire que mueve un pecho respirando,
y sentí tus palabras, tu perfume,
y en el alma profunda, clarividente
diste fondo. Calado de ti hasta el tuétano de la luz,
sentí tristeza, tristeza del amor: amor es triste.
En mi alma nacía el día. Brillando
estaba de ti; tu alma en mí estaba.
Sentí dentro, en mi boca, el sabor a la aurora.
Mis ojos dieron su dorada verdad. sentí a los pájaros
en mi frente piar, ensordeciendo
mi corazón. Miré por dentro
los ramos, las cañadas luminosas, las alas variantes,
y un vuelo de plumajes de color, de encendidos
presentes me embriagó, mientras todo mi ser a un mediodía,
raudo, loco, creciente se incendiaba
y mi sangre ruidosa se despeñaba en gozos
de amor, de luz, de plenitud, de espuma.

Vicente Aleixandre, poesía romántica.

 

Nacimiento del amor, poema de Vicente Aleixandre

Poemas de amor recitados: Amor y Poesía

Los mejores poemas famosos  de amor recitados para enamorados.  Poesías con voz para todos los enamorados y enamoradas. Selección de poemas famosos para escuchar y soñar. Poetas españoles famosos y poetas latinoamericanos, poetas famosos y también aficionados.  En Amor y Poesía le ponemos voz a todas las poesías de amor a todos tus sueños de amor. Amor y poesía es como un torrente de palabras de amor con voz.

Escucha las mejores poesías de amor seleccionadas del programa de radio «Como un Torrente» , un programa de poemas románticos para enamorados, poesías de amor, poemas románticos y canciones para escuchar y soñar. Más de quince años en las antenas de más de cien emisoras de radio de todo el mundo.

 

Contacte con nosotros. Puede enviar sus poemas de amor

2 + 2 =